sábado, 11 de octubre de 2008

Venezsia, Venezia, Benetke.......


Pues he estado media desaparecida, tanto por razones de viaje, como por razones ocultas que ni yo puedo responderme. El asunto es que fuimos a visitar a la familia de mi gondolero, en Italia y en vista de que estaríamos cerca de Venecia, no pudimos evitar pasar por ella.(ni tampoco contenerme de meter un montón de fotos en el blog)
Es más de Venecia, "poco es lo que se puede decir", de una ciudad tan reconocida, tan vista, tan fotografíada, retratada, escrita...y bueno, hasta mal me siento de hablar de ella sabiendo tan poco. En un día y medio, recorrimos lo que pudimos de tan enigmática ciudad. Callecitas, puentecitos y placitas. Todo maravilloso, y como tantos miles, la retratamos nuevamente como a una obra de arte viviente, que no deja de perder popularidad, a pesar de sus zonas en abandono, en decadencia. Los siglos que corren por sus canales y pequeños edificios de habitación, hacen de esta pequeña urbe acuatica una auténtica e incomparable ciudad en medio de unas islas. Cuanta historia corre por sus venas!!!!, y uno con que ignoracia recorre sus rincones, sin imaginarse todo lo que ahí habrá sucedido, pintores, artistas, mujeres y hombres que pasaron por ahí dejando un pedazo de piel. Sus espacios, callejuelitas, caminos sin salida, puentecitos privados para un solo edificio o casa familiar, “calles”, como las llaman en dialecto veneto, de un metro de ancho y tal vez con dos edificios de 3 o 4 pisos, que mutuamente se dan sombra. Sábanas tendidas en el balcón, ropa, y otras telas, evidencian que más allá de ser un polo extremadamente solicitado para el turismo, sus aproximadamente 60 000 habitantes fijos, han de convivir a diario con otros tantos miles que a diario no dudan en pagar por las caras habitaciones que hay. Cifras entre los 20 y 22 millones de turistas al año pasan por esta ciudad!!!(el Turismo es según las autoridades ya un problema de sostenibiliad, pues ahuyenta a los ciudadanos y se convierte poco a poco en un mero escaparate turístico...que triste..el turismo, contrario a nosotros en las zonas naturales, en Europa es en las ciudades) El turista se convierte en un habitante más de la ciudad. Son cientos los que invaden, al igual que uno, las callejuelas sorprendidos por cada rincón, por sus pequeñas maravillas. Fotos y fotos son el pan de cada esquina, y no se sabe cuando los que se cruzan en tu camino son locales o turistas, queda siempre la incógnita de descubrir algún morador, para ver en su rostro el significado de lo que significa vivir en Venecia. En todo caso serán, los que trabajan en las miles de tienditas de souvenirs, restaurancitos, cafecitos, supermercados e instituciones varias que hay en la ciudad. Los que de una u otra manera sirven al resto de la población: la flotante, es decir los turistas. Además estarán otros asociados a las actividades públicas como enseñanza, universidades, escuelas, museos, institutos y academias, pero que poco a poco dsiminuyen. Otros tantos vivirán en los alrededores de la ciudad, pues los alquileres son muy altos, y a pesar de que antaño era una isla, tiene una franja de unos cuantos kilometros que une la isla con tierra firme, por donde pasan varias lineas de tren y una carretera. Esta franja une a Venecia con una ciudad, Mestre, que a su vez vive tambien del turismo de su vecina mas bonita, pues ahi está la estación de tren un poco más grande, los hotelitos y pensiones son también más baratos. Ahí fué donde nos quedamos.Si bien a Venecia, entran autos, es solo hasta una zona de parqueo, o algo por el estilo, pues lo que es la ciudad antigua, no hay auto que entre o bicicleta que ande mas de unos metros sin que se encuentre un puentecito o escaleras. Los invalidos son en esta ciudad, no muy bienvenidos. Es una ciudad exclusiva para peatones, pues cada tantos metros hay un puente, y opa, a subir unas cuantas graditas y volver a bajarlas. Se siente un silencio milenario cuando uno se aparta de las calles invadidas por turistas.Tiene un canal, que vendría a ser como la Avenida central, es el más ancho de los canales, y atraviesa la ciudad haciendo unas cuantas curvas. Ahí hay un barquito, o “vaporetto” como le dicen, que vendría a ser como Sabana Cementerio, sube y baja, sube y baja. Ese no es tan caro, y para ir de una punta a la otra, entre las tantas paradas, dura aproximadamente 40mn. Muchos habitantes tienen sus lanchas privadas y luego hay taxis en lanchillas privadas a motor, y después están por todo lado parqueadas las miles de góndolas, unas reposando, otras con sus respectivos gondoleros esperando que los turistas que paguen aprox 80 a 100 euros por media hora de un recorrido por uno que otro canalito. Todo es carísimo, en general. El internet, por ejemplo es el mas caro que hemos visto, de 8 euros las hora.
Por supuesto no lo utilizamos. Caminamos como locos, pues ahi no hay tiempo que perder.
Lo más loco de todo, es que con solo haber estado uno solo día, después de estar en Venecia, uno sueña con ella, dos a tres noches seguidas. Como todo sueño que no es premeditado, las imagenes de la ciudad recorren los sueños, como collages de los tantos lugares, las aguas que suben y bajan, que quieren meterse por debajo de los portales de las casas, sus ventanitas, balconcitos, estucos descascarados, escaleritas, rincones y callejuelas. Es increíble, pero tiene un efecto inconsciente sobre uno, que no te deja. Vivir ahí debe ser una cosa rarísima, una mezcla de sueño y realidad, y la siempre amenazante marea, que inunda algunas de las zonas más bajas, y ha de entrar hasta los corredores de las casas. En las pantallas informativas están siempre anunciando las horas pico de la marea, pues en marea alta, que si bien no es como la del Oceano Pacífico, sino la del mar Adriático, generan aún así sus pequeñas inundaciones. Pero ya están haciendo planes para prevenir futuras inundaciones. Enfin. Los dejo por ahora...
Venecia Wikipedia
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