lunes, 29 de noviembre de 2010

Sobre el vacío de los desafíos

Hace un par de meses vi una película italiana que trata sobre la migración: Nuovomondo de Emanuele Crialese. A inicios del SXX una familia siciliana que vive en condiciones penosas, deciden dejar su tierra para ir al Nuevo mundo(USA), porque dicen que allá las zanahorias, las gallinas y las verduras son gigantes y los ríos son de leche. La historia describe la desición de partir, pero sobretodo lo que sucede en el barco y a la llegada al país de los sueños. El encuentro entre una mujer educada y de "clase" con los otros migrantes más sencillos y al llegar al país de acogida, pasar una serie de “pruebas” que deciden quién entra y quién no. Para los que logran pasar el filtro y son aceptados se les abre ese nuevo camino, que no se sabe que les deparará. Supongo un encuentro duro con una nueva realidad a la que habrá que adaptarse y encontrar un lugar en él.

Todo esto porque la escena final de la película representa esas sensaciones que siente todo migrante al lanzarse a un mundo nuevo. ¿Vacío?, ¿Incertidumbre?, ¿Curiosidad?, ¿Desafío?

Aquí les dejo el segmento final de la película




Curiosamente cuando vi esa imágen, pensé en un cuadro mío realizado aquí en Berlin, y que a mi manera de ver está construido en cierta forma, de la misma manera, o con un concepto parecido. La diferencia, es que cuando yo lo pinté, no lo asociaba directamente con el tema de la migración.

Creo que la construcción de la imagen en ambas, se refieren un poco a lo mismo, un fondo plano, como de vacío, con unas figuras, aisaladas las unas de las otras, andando en alguna dirección, no se sabe cuál, podría ser la corriente del río.

El cuadro Pedazos de hielo en el río, surgió por un simple paseo a la orilla de un río en pleno invierno, uno o dos días después de que las temperaturas bajaran a menos 15 grados. El río se había congeldo por completo y con la subida de las temperaturas se empezaron a deshacer las grandes estructuras de hielo, para quedar simplemente trozos y pedazos de hielo flotando. Fascinada por el hallazgo, (fenómeno que por cierto nunca había visto) tomé algunas fotos, pues además de interesante, me parecía super estético y abstracto.

Días después, ojeaba las fotos, y venía pensando en trabajar la soledad y el silencio de esos pedazos de hielo, condenados a deshacerse para volver a formar parte del río.

Un blanco infinito, formas abstractas que parece que flotan, están como suspendidas


Pedazos de hielo en el río, Acrílico sobre lienzo, 90x90cm, 2009


Una vez terminado, el cuadro era un enigma. No sabía muy bien que había querido decir con esas formas, pero me daban una sensación de que allí había algo. Podía verlo por horas que me relajaba, me dejaba llevar por sus formas flotantes. No sabía porqué había llegado a esas figuras tan recortadas y aisladas.

Poco tiempo después seguí trabajando en esa línea; la forma y el fondo, creando en otros cuadros esa sensación de liviandad, soledad y vacío, como una manera inconsciente de desarrollar y entender porque necesitaba de esas imágenes fragmentadas en ese momento.



Otros cuadros de la serie



Hojas en Otoño, Acrílico sobre lienzo, 95x70cm, 2009


Hojas en la noche, Acrílico sobre lienzo, 95x70cm, 2009



5x1 al infinito, 5 cuadros de 30x30cm, 2009


Tiempo después, reflexionando un poco, y analizando mi situación y la de otros migrantes en Alemania y en general en el mundo, asocié que si bien estas formas que venía trabajando, eran representaciones de formas de la naturaleza y estaban asociadas a los cambios de estaciones y a las cosas nuevas que me sorprendían a mi alrededor, también tenían que ver con un estado de ánimo, con esa sensación de vacío que se siente al estar en un país nuevo, donde hay que empezar todo desde un nuevo inicio. Donde surgen desequilibrios, donde se siente un asilamiento, donde se vive la incertidumbre, pero a la vez se vive con una sensación de desafío.

Es una posible interpretación, pero al ver la película, y ese final, pensé que si, que los dos llegamos a una imagen parecida, para expresar algo parecido. El director la expresó en movimiento y con personajes, en mi caso los colores en la tela.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Vergüenza de ser tica o algo parecido a la vergüenza ...ajena.

Lo que en este momento sucede en Costa Rica, en relación con una supuesta invasión a territorio costarricense por parte de Nicaragua es algo que más allá de los hechos, de a quién le pretenezca una pequeña isla de sedimientos, es la algarabía xenofóbica que ha surgido una vez más en un porcentaje considerable de la población.
Bueno más que un porcentaje, la muestra donde quedan evidenciadas estas formas de pensar (y a las que tengo acceso desde la distancia)es a través de internet. La indignación la vengo sintiendo desde hace meses(en diversos temas, Crucitas, Homofobia, el grupo anti-chancletudos), con diferentes comentarios de gente en periódicos digitales, blogs y foros, pero recientemente un editorial de la Revista Paquidermo logró dar en el clavo de una preocupación que venía sintiendo.Un ejército de xenophobia.
Indignación es lo que me da, vergüenza, lástima, pena, dolor, angustia. La xenofóbia vuelve a surgir nuevamente en un momento en que la SOBERANIA entra en juego. Miles de ticos, despotricando, sacando su odio, su amargura por un tema de fronteras,(mientras el país es azotado por una tomenta tropical que deja 27 y más de 300 000 afectados y otros tantos problemas más) en contra de la población nicaragüense, y generando tensión entre ambos pueblos, así como con los que viven dentro de las fronteras(que son los que más lo sufren). Las cifras van desde 400 000 hasta 600 000 otros afirman hasta 800 000.
Las autoridades locales deberían preocuparse, y los medios de comunicación deberían ser más delicados para tratar este tipo de temas que hacen emanar sentimientos que exponen a ambos pueblos a una violencia de palabras y actos. Deberían preocuparse por esta ola de fascismo a la tica, de supremacía "racial", de seguir creyendo que somos la Suiza Centroamericana, de que los nicaragüenses abarrotan las cárceles, utilizan los hospitales y no pagan impuestos.(No tengo la bibliografía aquí, pero todo eso es debatido por estudios que desmienten todas esas falacias) Ellos están dando su vida, sus sudores, y esfuerzos trabajando en empresas costarricenses de todo tipo, si por alguna razón no pagan impuestos no es por culpa suya, sino de los patronos que no los aseguran y evaden pagar lo que le corresponde en garantías sociales explotando a personas que venden su "mano de obra" y nadie les regala.
Realmente es espeluznante leer los comentarios de los lectores del Periódico la Nación, y el surgimiento de páginas web con pretenciones de una Costa Rica Aria.
Yo estoy en Alemania, en el año 2010, los tiempos de Hitler quedaron atrás, si bien forma parte de la historia del siglo XX, y no es un tema 100% superado, sin embargo el tipo de reacción de una gran masa de ticos ignorantes es lo más parecido a lo que debió ser los primeros años del nazismo en Alemania. (O lo que sucedió en Rwanda)Odio, resentimiento, basarse en una premisa de supremacía racial, étnica, económica, cultural. En la actual Alemania cualquier discurso o agrupación neonazi,(con formas de pensar más o menos parecidas a las que se evidencian actualmente en Costa Rica) son altamente rechazadas, y se fomenta y financia para la conscientización, pues esto no lleva a nada bueno, y la misma población rechaza sus manifestaciones y formas de pensar.(El pasado les ha dado una lección, que todos deberían de aprender y el mundo debería dejar de señalar siempre a Alemania como la única que cometió crímenes atroces, cuando todo empieza con ideas y odios de este tipo).

A la distancia, y en el proceso de reflexión a la distancia, se evidencia de manera más clara, como los países latinoamericanos, y los costarricenses, vivimos sumidos en una enfermedad creada por los políticos que se llama Nacion. El proyecto nación en Costa Rica es muy exitoso, el problema es darse cuenta que eso conlleva a un nacionalismo, con fundamentos raciales, de éxito en no se que y en lo de más allá....nos pasamos resaltando lo mucho y poco que tenemos, las posiciones en los rankings de la alegría, de educación, de lo otro, que somos el país ecológico, que la paloma de la paz...siempre hay algún Frankling Chang de quien enorgullecerse. Y siempre ponen alguna comparación con los países de la región para inflarnos el ego.
Sin pretender ser un estudio minucioso, queda evidenciado que toda esta creación artificial y con continuidad histórica de sentirse de un País, es muy peligroso a la hora de conflictos como estos, donde surgen nuevamente las diferencias del "nosotros" y los "otros amenazantes"como se llamaba un estudio de Carlos Sandoval, que debería retomarse en estos días y que ya analizaba en su momento la xenophobia tica hacia los nicaragüenses.

Unos dos ejemplos de cómo se evidencian este tipo de comentarios(Fuente aquí):

Marco Durán Rojas 08:11 10/11/2010

Apoyando el cometario de Marco V. Calderón Quirós, necesitamos tomar medidas al respecto con este tema; es una verdadera burla lo que nicaragua está haciéndole a Costa Rica; ya es demasiado, tenemos que darnos a respetar y si ellos quieren marcar la división limítrofe pues que lo hagan; pero eso sí en esta país ni un solo nicaragüense más; ya son demasiados los que viven a costillas de los costarricenses, les damos trabajo, refugio, salud y demás sin pagar un solo colón de impuestos, esto no puede ser y las autoridades de este país no pueden seguir a ciegas en este asunto; de mi parecer sería muy bueno romper relaciones con nicaragua, no perderíamos nada.


Jonathan Alvarado Brizuela 08:44 10/11/2010

Estan perdidos según ellos necesitamos de Nicaragua para el comercio, simplemente sino pasamos nuestros productos por Nicaragua ni exportamos a Nicaragua se mueren de hambre nosotros no. Ellos son los que necesitan del trabajo que les damos, asi que los que pierden son ellos. Deberiamos de sacarlos de una vez por todas de Costa Rica para que se queden viviendo en su tierra y no en la nuestra.


Es triste, hasta llegué a pensar en cambiarle de nombre al blog, pues alude a esa pertenencia de País, Nación. Yo amo el lugar donde nací y donde he vivido la mayor parte de mi vida, sus montañas, ríos y bosques, quiero a las personas sinceras, abiertas, auténticas, creativas, inteligentes, sensibles con las que me rodée. Ese es mi lugar, mi gente, no ese montón de atorrantes con los que supuestamente comparto una bandera o un número de cédula y un territorio, el cuál siempre parece una isla, fuera de contexto.
Hay mucha gente que también está enojada con este brote de xenofóbia, hay que decirlo, y que lo que menos quieren es entrar en un conflicto provocado por gobernantes aberrantes de ambas naciones y dañar esa larga relación de amor-odio que existe entre ambos "países" y que sabemos es muy dolorosa para quienes viven la migración en suelo "tico".

martes, 9 de noviembre de 2010

Sobre amiga embarazada, trabajo y clima



Hoy tuve libre, y salimos con mi amiga S. a desayunar en un lugar bastante agradable, en nuestro barrio.
Nunca tuve una amiga muy cercana que estuviera embarazada y que a la vez estuviera muy cercana a mi, es decir en el mismo barrio. Mi amiga S. está viviendo cosas muy locas, como lo es un embarazo. Siempre me cuenta sobre esto o lo otro, y bueno, es interesante.

(Coro milenario)
El bebé está por llegar, llegará pronto, en medio del invierno, en la blancura llegará, se encandilará de tanta luz, su madre se encandilará de tanta belleza, el padre conmovido abrirá los ojos y la boca, y sonreirá como nunca. Como tantos padres.

Fecha prevista. Febrero. Nunca he visto nacer un hijo de la nieve. Nunca creí ver nacer un niño durante el invierno. Aunque de seguro no lo veré nacer, porque no estoy invitada al parto. Faltaba más, que nuestra gran amistad nos llevara tan lejos.
No sé si iré al hospital, o la veré ya en la casa. Son cosas que pienso ahora. No sé si uno va a ver a la amiga, o al recién llegado, o a los dos. Supongo que a los tres. Mi amistad con ella, se agranda, con el que será su primogénito. Seré nuevamente una tía postiza, hasta el día en que por alguna u otra razón me vaya, o ella se vaya de esta ciudad.

Hablamos sobre el trabajo, y el no trabajo. Sobre como se siente mal, ella, ahora que no trabaja(que le prohibieron trabajar), y sobre como los días que hace cosas,(un mandado, una cita X, etc) y se mueve, se siente mejor. Recordé mis primeros días en Berlin, cuando mi única responsabilidad diaria eran los cursos de alemán. Recuerdo que dormía más de 8 horas diarias, y los dolores de espalda que esto me producía. Igualmente me deprimía, tomar café desde la ventana de mi cocina, y ver pasar el mundo frente a mi, la gente del S-Bahn, que, como soldaditos, marchan sin cesar de un lado al otro, generalmente por oleadas, cuando llega un tren del gran Anillo.(Ring 41-42.Los trenes urbanos que realizan sin cesar un recorrido teóricamente circular, alrededor de la ciudad)o ver pasar descarados los trenes de gran velocidad, los que dicen Ostsee(Mar del este), o los trenes que tienen letras en ruso, o los regionales de dos pisos, ver a la gente que ya se empieza a levantar y agarrar sus maletas porque se acercan a la Estación Central.(Hauptbahnhof). Tenía algo de bonito, hacer casi nada. Pero como nueva habitante de una ciudad, con todo nuevo, me sentía fuera de todo, fuera del mundo.

(Coro milenario)
Ahora que trabajo, que me quejo,
porque odio mi trabajo,
aunque a veces no me molesta tanto, pues estoy en mejor condición física que nunca
porque odio sentirme en lo más bajo del escalafón social,
porque tengo horarios fijos y a la vez irregulares,
los dolores de espalda ya no son por dormir,
ni por ver el mundo pasar al frente mío.

Pero por otro lado, no estoy segura de cual dolor de espaldas prefiero, el de la inacción, o el de la esclavitud del trabajo a voluntad por un salario que me permita vivir. Los dos son feos, pero al menos comparto con otras personas, me siento bien que mal, más en el mundo, más en la ciudad, más con la gente, y cada día aprendo una palabra nueva, que a las dos horas olvido, pero cuando la repiten por segunda o tercera o por quinceaba vez, ya se queda grabada.(Por ejemplo, cuando llovizna-cosa que sucede en estos últimos días-, no se si es informal, pachuco o no se que,-pues no aparece en el diccionario-, dicen, es piselt o piseln, que es algo así como que está cayendo “peloegato” o que está meando, no sé, talvez es una forma de decir que los ángeles o las nubes están meando).Y conozco un poco más de la vida de los alemanes, de los miserables de esta ciudad, de los explotados del primer mundo. De la quietud de la rutina, del saludo matutino, del schon Feierabend al salir.(Saludo utilizado para despedirse únicamente en el ambiente laboral, cuando la jornada ha finalizado). De algunas recetas caseras. El kalter Hund(Perro frío)por ejemplo, el cuál, como expliqué antes, por primera vez escuchaba, y al querer piropear a la que lo había hecho, y de paso repasar la palabra para se quedara grabada, dije algo así como,- War lecker dieser Schwarzer Hund, (Estaba rico ese Perro negro). No sé porque atravesé el negro con el frío(será porque los días se vuelven cada vez más oscuros y fríos), pero talvez se explica por una cuestión visual, y es que el Kalter Hund es con chocolate negro. Todas se ríeron. Ich auch. De porsi, ponerle el nombre de un perro a un postre, es algo ya de porsi muy especial, sea frío o negro, lo importante es que estaba muy rico, se come frío, y ya no me olvidaré del nombre.

Desde hace unos días tengo la imagen de mi amiga en una piscina, feliz de contenta, de poder flotar boca abajo en el agua. Días atrás, cuando todavía brillaba el sol, y los árboles empezaban a penas a tirar sus hojas, estuvimos a la orilla de un canal cerca de mi casa. Durante horas, hablamos, tomamos sol, mientras la ciudad y los planetas se movían. Ella boca arriba, o de costado. Yo boca abajo, o boca arriba, o sentada. El sol de frente, se movía al horizontal de izquierda a derecha hasta que desapareció.Me dijo que extrañaba poder ponerse boca abajo, pues era su posición preferida para dormir.

Van a ser las cuatro de la tarde y ya siento la necesidad de encender la luz, aunque todavía no es de noche.

Hoy cuando de verdad haya entrado la noche, iré a la Latinale. Una buena razón para salir de la casa, cuando lo que más ganas dan es, quedarse adentro.


PD. La foto es de un petroglifo que está en el jardin de un amigo en C.R en Tucurrique.. Según se comenta los petroglifos con el signo de espiral, están asociados a la cercanía y o presencia de agua, al curso de la vida.