sábado, 28 de abril de 2012

Rutinas y rutas alternativas en la vida diaria de una ciclista


Este año sólo dejé la bici parqueada 1 mes, debido a la nieve. Si no, he estado montada en la bici para ir al trabajo y vueltas otras. El mes en que viajaba en metro, tuve dolor en las piernas, me sentía tiesa y pude comprobar que mi estado de ánimo se deterioraba (además de que estábamos en pleno invierno). Por eso a pesar de los fríos, tuve que retomar la bici. Pude comprobar que hacer un poco de ejercicio diario es algo indispensable para tener un vida mejor y eso ya lo dicen miles de estudios científicos.

Por ejemplo aquí, se ve la ruta roja. Esa es la ruta que antes realizaba de ida y de vuelta. Después establecí la ruta celeste como ruta de vuelta.
Generalmente hacía la misma ruta de ida y de vuelta, religiosamente, pues es el camino más directo de mi casa al trabajo. Pero cuando ha salido el sol he experimentado otros caminos, es decir un par de veces. En realidad si uno quisiera podría relizar tantos caminos como calles hay, pero por alguna razón, uno suele establecer rutinas, o rituales de movilización, y generalmente uno busca las rutas más directas. De algunas rutas que he realizado cuando quiero romper con la rutina, hay varias muy bonitas. Por ejemplo la de tomar el paseo al costado del río Spree hasta la estación central.

Uno podría realizar tantas rutas como caminos hay, pero por alguna razón uno establece "rutinas".
Pero el recorrido más hermoso hasta ahora, y que lo he instaurado como el “nuevo camino de regreso” me toma de 5 a 10 mn más para volver, pero la experiencia diaria de ese recorrido, no tiene minutos desperdiciados.
Aquí se ve el recorrido en medio del Tiergarten. El camino se llama Großer Weg, que significa camino grande.
Es un camino que atraviesa el parque más grande de la Berlín urbana, el maravilloso Tiergarten.
Este nuevo camino, hace que al menos el 50% del recorrido lo realice en medio de bosques y laguitos, pájaros y vistas increíbles y el otro 40% al costado de un canal que sube hasta el norte de Berlín y que era incluso parte del recorrido del Muro de Berlín.
Pasar por el Tiergarten, es realmente impresionante, y más ahora que los pájaros han vuelto, y se escuchan conversar y decirse cosas, cuando no una cuita, o conejitos comiendo y tomando el sol. Cuando hago esa parte del recorrido, recuerdo otro estudio científico que decía que si pasamos de 10 a 15 minutos diarios en la naturaleza, esto también es bueno para la vida, o la salud. Y es que definitivamente es terapéutico pasar esos 10 a 15 mn en bici en medio de unos bosques preciosos y de ecosistemas acuíferos. Y podría decir que es la primera vez en mi vida, que puedo tener en mi rutina diaria, esa "dosis" de naturaleza. Después de pasar por ahí, soy otra persona.
Este es parte del 40% del recorrido, en una ciclovía al costado de un canal, por donde pasaba el Muro de Berlín.
 
Viene el verano, y es una ocasión para conocer lugares y rutas nuevas. Y puedo decir, que andar en bicicleta es de las cosas más hermosas que hay, y que Berlín es una de las ciudades más increíbles en ese sentido. Si tuviera que dejar Berlín, o decidiera irme, creo que lo que más extrañaría sería la integración que he logrado de la bicicleta en mi vida diaria.
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