lunes, 19 de agosto de 2013

Lakino se convierte en Festival de Largometrajes y necesita tu ayuda


 




El festival Lakino que nació como un festival de cortometrajes Latinoamericanos en Berlín y que ya ha realizado 3 ediciones, es uno de los esfuerzos más grandes desde la escena independiente y no institucionalizada para promover el trabajo de los realizadores/as audiovisuales latinoamericanas en la capital alemana. Es y ha sido una importante ventana para los jóvenes creadores que en algunos casos enviaban sus primeros cortometrajes y en otros el trabajo de gente experimentada que gusta de trabajar con ese formato.

He asisitido a las 3 ediciones del festival en busca de ver a través del cine las preocupaciones y la creatividad de la gente que crea del otro lado del océano, y la verdad es que siempre he disfrutado muchísimo del festival, del ambiente y de los trabajos proyectados. Siempre hay algunos trabajos mejores que otros como en todo, pero podría decir, que he llegado a descubrir verdaderas joyas. He visto como el Festival se ha ido posicionando en la escena berlinesa y latinoamericana y como el público ha ido aumentando, año tras año. Pero también se que es un trabajo de locos y un esfuerzo inmenso el que realiza el equipo de Lakino con cada edición.

Este año Lakino quiere seguir creciendo, pero esta vez quiere convertirse en un Festival de Cine, en el que participen largometrajes de directores latinoamericanos y bueno, eso es una cosa mucho más complicada ya que en algunos casos se tienen que cubrir los derechos de exhibición de las películas.

 
Para este año del 8 al 13 de octubre "será un encuentro acompañado por figuras destacadas del cine latino y películas proyectadas en otros grandes festivales". Y eso suena muy bien.

Por otro lado Lakino no quiere abandonar el formato de cortometraje, ya que es un formato muy ágil y ahí se pueden encontrar joyas del relato audiovisual así como descubrir nuevos talentos, por lo tanto también quieren mantener una cita anual de cortometrajes que se celebrará durante la primavera del 2014 y sucesivamente.


"De esta manera, la ciudad de Berlín contará con la presencia del cine y la cultura de América Latina a lo largo de todo el año." afirma el equipo de Lakino.



Es un esfuerzo enorme el de realizar dos citas anuales y es un verdadero reto convertirse en Festival de Cine, más aún que este festival no cuenta con ningún apoyo de instituciones o del gobierno, por lo tanto están a pocos días de cerrar una campaña de crowdfunding para cubrir los derechos de exhibición de las películas.

¿Que es crowdfunding? Es una forma muy conocida por todos que se ha utilizado por siglos. Es unir esfuerzos, recursos para construir algo, o dar a luz a un proyecto que vale la pena, porque enriquece la sociedad, la cultura o a ciertas personas. En este caso, este festival se puede decir que es una especie de embajada del cine latinoamericano en Berlín ya que brinda una ventana y un lugar de encuentro a lo que producen los realizadores de la América Latina y no solo de la "latina", ya que siempre ha habido presencia de cortometrajes de realidades de los pueblos amerindio o afrolatinos y en diferentes lenguas autóctonas. La forma de apoyar es por medio de internet, donde se pueden realizar donaciones desde los 5 euros en adelante, y en este sentido cualquier donación será de mucha ayuda. Para las donaciones más grandes se reciben cosas a cambio, como entradas gratis durante el festival, entradas vip a la fiesta de inauguración y otros. Cuando decides donar, te tienes que registrar en el sitio y escoger la forma de pago y el resto es muy sencillo.

Para más información sobre la campaña de crowdfunding seguir este link: www.mymajorcompany.com/projects/lakino
Para más información de Lakino seguir este link: www.lakino.com

domingo, 11 de agosto de 2013

Mi primera residencia artística: Técnicas de grabado en el Lab 43, Venecia


Venecia, canal con bote
Buscando en la red de artistas transartists, me puse a buscar posibles lugares para una residencia artística de verano, los países que más me interesaban eran Italia, España o Portugal(Por razones de idioma y climáticas). La residencia que más me llamó la atención y que estaba dentro de mis posibilidades, es una residencia en una asociación de grabado ubicada en Venecia. La residencia en el Lab 43, ubicada a 10mn de Venecia en el Forte Marghera, se especializa en las técnicas de grabado. La posibilidad de aprender técnicas que nunca había experimentado, no tener que llevar todos mis materiales, la cercanía y precio del vuelo, más la posibilidad de estar 2 semanas de residente en Venecia eran definitivamente un factor que me llamaron poderosamente la atención.
El hecho de haber visitado anteriormente la ciudad y de conocer el idioma fueron también factores decisivos, ya que quería realmente poder comunicar y poder entender lo que se decía a mi alrededor, y de lo que me iban a enseñar, cosa que a veces es muy cansado cuando uno vive en Alemania y a veces siente que a pesar de entender bastante hay que invertir mucha energía en la comunicación, y la verdad quería aprender sin estrés.
Camino principal del Fuerte Marghera
Se puede ir por una, dos semanas o hasta por un mes, todo depende del bolsillo y el tiempo. De esta manera me comunicaron los precios para dos semanas y la verdad me pareció que dentro de todo, era asequible y ofrecían bastante. Apartamento en Venecia, almuerzo diario y el uso del taller, materiales básicos y apoyo necesario. No pasaron más de 2 semanas en correos que van y vienen que me decidí a sacar el ahorrillo que tenía para emergencias y decidirme a lanzarme a esta nueva experiencia. Para eso trabajo tanto, al menos invertirlo en mi misma, en lo que me gusta, pensaba. Y desde el momento en que me confirmaron todo, estaba curiosa de saber como sería esa experiencia de estar en residencia, durante 2 semanas, en pleno verano, dedicada a aprender y crear.

Debo decir que la experiencia fué simplemente maravillosa, de esas experiencias que te gan ganas de vivir nuevamente, que le dan un sentido a la existencia, de esas que uno dice, de eso se trata la vida, hay que buscar esos momentos, hay que promoverlos y encontrarlos. El primer fin de semana había un workshop de Litografía abierto al público, donde experimentamos todos por primera vez el trabajo con las piedras, su proceso de pulido, y finalmente la impresión en papel con una máquina de finales de SXIX restaurada por la misma asociación.
Máquina litográfica
El resto de la residencia me dediqué a experimentar con técnicas como la Xilografía, Linóleo, Aguafuerte y Aguatinta en jornadas completas de 10 de la mañana hasta a veces pasadas las 20:30...cosa que normalmente debería ser hasta las 18:00, que son los horarios de apertura. El acompañamiento y ayuda de la gente del taller era indispensable y fueron muy atentos en todo momento. Para los que ya saben de todas estas técnicas tal vez no necesiten tanto apoyo, pero en mi caso, que todo era nuevo, si era imprescindible recibir algunas directrices, si bien el resto del trabajo lo realizaba sola.
Ahi me di cuenta que los años de dibujo y pintura son muy importantes a la hora de encarar técnicas nuevas, y que la técnica en si misma no aporta mucho si uno mismo no tiene algo que aportar a la técnica y jugar con ella. Con cada técnica realicé uno o dos trabajos y me siento muy contenta con los resultados.
El taller Lab 43
Los responsables de la asociación Lab 43 es un grupo de jóvenes entusiastas del grabado, que con mucho cariño y pasión llevan adelante un taller bien montado, imparten diferentes talleres durante el año, trabajan en sus cosas y desde hace poco abrieron la posibilidad de las residencias para artistas de todo el mundo. Durante el período que yo estaba era la única en residencia, pero habían estudiantes y otros artistas locales trabajando durante el verano. Está abierto a personas con o sin conocimientos previos del grabado. El idioma predominante es el italiano, pero también hablan inglés y algo de español, aunque si uno tiene unas bases de italiano y siendo hispanohablante, realmente no es tan difícil comunicarse.
Zona de restaurantes y bares del Forte Marghera
El lugar donde se ubica el taller, es un fuerte de la época de Napoleón que estuvo abandonado por un tiempo y luego empezó a ser ocupado por artistas y luego una cooperativa social remodeló y llenó de vida el lugar con varios restaurantes y bares, haciendo del Forte Marghera uno de los pocos lugares en Italia donde se encuentran talleres de artistas, tanto independientes como colectivos, así como talleres de verano para estudiantes de algunas universidades y un galerón de restauración de botes y barcos medianos. Durante el día y la noche, la gente de Venecia y Mestre visita mucho el lugar para comer y beber, ya que no solo es un lugar muy agradable y lleno de naturaleza, sino que además los precios son cómodos y la comida bastante buena.
Linóleo con dos colores, il ponticino.
El fuerte está rodeado de agua y en tiempos pasados se llegaba allí en bote a Venecia,(para los que tienen una lancha, también lo pueden hacer hoy día) pero la mayoría lo hace en bus o en automóvil y se encuentra a pocos kilometros de Venecia, 10mn en bus o en las afueras de Mestre rumbo a Venecia. La residencia incluye el almuerzo diario en uno de los restaurantes del Fuerte y un pequeño apartamento sencillo pero con lo básico en el centro de Venecia en una zona muy céntrica, donde se podía ir a pie a muchas zonas de la ciudad y la posibilidad de estar en Venecia y caminar por sus laberínticas calles. 
El hecho de estar dos semanas yendo y viniendo por Venecia, conocer un poco más de la vida local y dedicarme a tiempo completo a crear en medio de un caluroso verano, hizo de esta experiencia una de las más hermosas y motivantes que he tenido en los últimos tiempos. Claro también depende de cada uno cuanto quiere trabajar y cuanto quiere dedicar a disfrutar de la ciudad, y en ese sentido son flexibles y se puede hablar. En mi caso me dediqué mas que todo a trabajar y un fin de semana para visitar la bienal, pasear e ir a la playa de Lido.
Primera Xilografía, me encantó la xilo.
Después de dos semanas de intenso trabajo, buena comida, vino, verano, Venecia y gente linda, uno quisiera que durara por siempre, y como pasa siempre, uno quisiera no irse, pero la vida es así y en los períodos extraordinarios de la vida, no rutinarios, fuera de lo conocido, uno siente la vida más intensamente. Todo tiene su final, y he vuelto muy feliz y satisfecha con esta primera experiencia de residencia en el Lab 43, y con ganas de ponerme a trabajar en algún momento, y no perder la fuerza que me ha dado esta breve pero fructífera estancia en Italia. También con ganas de volver y no perder el contacto o de experimentar en otra residencias, o ''en sueños'', dedicarse a recorrer residencias alrededor del mundo algunos meses del año. Recomendado al 100%.

5 años en Berlin......la ciudad de los artistas....


Hace mucho que no escribía en el blog, y no quiero ahondar sobre las muchas razones que hay, pero a grandes rasgos creo que muchos blogs personales están en vías de extinción, con el fb, muchos blogs han dejado de ser lo que fueron y por otro lado la sensación de exposición de tu vida privada en las redes hace que cada vez uno quiera exponerse menos. En todo caso, tal vez uno tenga que definir cual parte de uno mismo es la que quiere exponer, hacer pública, y debido a mi interés en seguir desarrollando mi precaria carrera como artista, creo que me enfocaré más en las penas y glorias de esa faceta y si tengo algún tema de interés o alguna reflexión que valga la pena compartir lo haré igualmente.

A cinco años de estar en Berlín, puedo decir que han pasado muchas cosas y a la vez siento que no ha pasado nada. Siento que los terremotos iniciales han ido bajando su intensidad, pero aún con 5 años siento que aún la tierra firme no está a la vista, si bien llevo una vida rutinaria.  No se si en realidad soy una maniaco-depresiva, o si mi inconformidad es por la sensación de nunca sentirme en casa, o por que en general la vida es así para la mayoría de los seres, vivamos aquí o allá, seamos migrantes o no.

Tal vez lo que le haya dado un giro más importante a mi vida en estos últimos tiempos haya sido encontrar un trabajo estable y digamos, no tan terrible, desde hace poco más de año y medio. Y estoy hablando que no es la panacea de trabajo, ni tiene que ver con mis campos de interés, ni tengo una interesante vida laboral, ni tampoco un jugoso salario. Digamos que en las condiciones de desventaja en que uno se encuentra como migrante y en la actual crisis mundial, tener trabajo es digamos algo bueno y que me da estabilidad, pero en si mismo es algo bastante aburrido y como artista plástica, es algo desalentador encontrarse en las horas más ricas de la mañana en una oficina, en vez de estar trabajando en tus cosas. 
Sin embargo, a pesar de todo, puedo ver los pros y los contras de esta nueva etapa. Si en 3 años y medio me había visto imposibilitada de hacer muchas cosas por falta de dinero, ahora tengo digamos un poco más de holgura y esto me ha permitido hacer cosas que antes eran impensables. Me ha permitido ahorrar e invertir ese dinero en lo que realmente es mi ''vocación'', la pintura. He podido mover y exponer más mi trabajo en este último año y medio que en los primeros 3 años, pero por otro lado he dejado práctimente de pintar si bien antes pintaba más y exponía casi nada, ahora con un trabajo a tiempo pleno después de tantas horas de trabajo, las ganas de trabajar han desaparecido, casi por completo. Recientemente logré bajar a 32 horas de trabajo y eso espero sea la posibilidad de dedicarme un poco más a mi trabajo.
Es un poco angustiante. 5 años después, Berlín me ha carcomido, ha carcomido las ilusiones más puras que traía conmigo. Pero eso puede haber sucedido igualmente en cualquier ciudad. Me he convertido en adulta en Berlín, y eso significa para mi, la perdidad de toda inocencia, la pérdida de todas o casi todas las ilusiones que traía. Ahora vivo en un desierto, donde de vez en cuando encuentro un pequeño oasis. Y tal vez por eso tengo una relación tan ambivalente con Berlín, la odio más de lo que la quiero, pero eso tal vez sucede porque la persona que he sido aquí y en la que me he ido transformado no me gusta mucho. Individualista, indiferente, desinteresada en el arte y en los eventos artísticos, en lo que sucede en el mundo, poco sociable, trabajadora, disminución de mi producción artística, poco fiestera, con ataques de consumismo para rellenar los vacíos, con un círculo reducido de amigos y conocidos que veo cada muerte de obispo. 
Aún así, estoy orgullosa de que he ''sobrevivido'' digamos ilesa, a esta experiencia de 5 años, que creo que me ha hecho muy fuerte y me ha hecho madurar en aspectos que no me habrían ocurrido en otras circunstancias. Tal vez uno en el fondo buscando, encuentra y tal vez buscaba salir de mi burbuja, de matar a la adolescente que vivía en mi, la naïve, la soñadora, la que creía en las personas, en el futuro, en la humanidad, en el amor y en el arte.

La ciudad de los artistas
La ciudad de los artistas se ha transformado en la pesadilla de los artistas, en la ciudad de la indiferencia y de la masificación de la producción artística, en muchos casos de dudosa calidad y para peores, muy pretenciosa y según algunos vanguardista. Aquí se evidencia por un lado el darwinismo social y creativo, donde sobrevive el más apto, el que tiene más recursos de todo tipo para poder seguir luchando por su trabajo y por otro lado, que la producción artística ha dejado de ser para pocos privilegiados. "Todo ser humano es un artista" dijo en algún momento Beuys. La humanidad necesita del arte, todos necesitan crear, porque crear te hace estar más vivo, eso suena como a una nueva religión, pero todos de alguna manera buscamos un sentido a la existencia y la creación es un acercamiento a una vida más profunda. 
Y todos quisieran vivir de lo que más les gusta hacer. El problema es que hay más producción que demanda y solo basta darse una vuelta a las más grandes ferias de arte, para combrobar que aún ahí, las pocas ventas hacen dudar hasta el galerista de mayor vocación. Todo eso ya lo tengo más o menos asumido, y aunque ha sido un proceso doloroso, ya hoy lo veo con más serenidad y esa serenidad, la da el pasar del tiempo y las soledades en esta ciudad llana y fría. 

Quieren exponer, hagan fila
Un acontecimiento que describe muy bien esta situación es el de la recién inaugurada sala de exposiciones de la Deutsche Bank(abril 2013), donde invitaron a losartistas plásticos ''amateurs y profesionales'' de Berlín que quisieran exponer anónimamente sus trabajos en su flamante sala en el centro de la ciudad por 24 horas. Habrían algunos premios, entre ellos, una beca por un año de 500 euros para un solo artista y tres exposiciones inidividuales para tres de los ''mejores artistas''. El resultado del llamado fué una fila que el primer día alcanzó los 3km, y durante los dos días siguientes habían filas un poco menores(de hasta 700mts), donde los artistas hicieron pacientemente fila durante horas en las frías mañanas de abril con un cuadro bajo el brazo. Desde tempranas horas de la mañana artistas aficionados y artistas profesionales deseosos de ser descubiertos y de mostrar su trabajo formaron una fila que recuerda más a las fotos de la crisis de los años 30´s cuando la gente hacía fila para comerse un plato de sopa caliente, como lo describe un artista berlinés, quien dudaba si asistir o no al llamado. 
Más de 2100 trabajos fueron recibidos y como no cabían todos los trabajos en una sola muestra, tuvieron que hacer una 2da exposición. Y bueno, si alguien quiere saber como está la situación de los artistas en Berlín ya sean amateurs o profesionales, creo que esta exposición pone en evidencia la triste realidad de la masa de artistas que buscan de alguna manera sobresalir y que en su mayoría viven precariamente. Creo que más que darte fuerzas para seguir, te las quita, y tal vez lo mejor sea dejar de frecuentar y de leer cosas sobre el mundo del arte y si es posible concentrarse en el propio trabajo, ya sin pretensiones ni ilusiones, y trabajar, simplemente porque no queda más que eso, porque te hace vivir, respirar y le da un sentido a tu existencia, porque tu identidad está initimamente asociada a la investigación plástica, tal vez de camino se encontrarán dos o tres cómplices de tu pequeño mundo.

En busca de un oasis
En el contexto de esta crisis de identidad creativa, de falta de tiempo y ocio creativo, me encontré con días de vacaciones pendientes y muy pocas ganas de turistear. Rápidamente me puse a buscar opciones de residencias artísticas de verano, sueño postergado desde hace bastante, donde uno pueda escapar de la aplastante vida rutinaria y realizar una estancia creativa, donde generar un encuentro con uno mismo, una especie de retiro espiritual, pero basado en el trabajo. En el sitio transartists hay una lista por países de las residencias que se pueden realizar, hay unas que son por concurso y esas son las más difíciles de obtener y están las otras que uno mismo paga, que no son tan ''reconocidas'', pero cumplen la misma función. Habían unas residencias muy caras y por otro lado me daba lata tener que llevarme mis materiales de trabajo por una semana o dos. Finalmente encontré la que llenaba más mis espectativas y estaba dentro de mis posibilidades. Tenía temor del reencuentro conmigo misma, pensaba, o es el final de todo, y decido enterrar la ''pintora que hay en mi'' de una vez por todas, o será el impulso para seguir y replantearme la vida creativa nuevamente.
Y la experiencia de la residencia la cuento en el siguiente post.