viernes, 16 de octubre de 2015

Poesía barata de viernes por la noche


Acrílico sobre papel, 2012
Estoy tan feliz de que sea viernes,
siento que la semana pasa sin que suceda nada,
la vida y el tiempo se consume en el trabajo
como se consume cualquier cosa:
una candela hecha con amor
un chocolate en días premenstruales
una caja de leche de vaca bipolar
o el papel higiénico de una transnacional que regula 
los tiempos de ir al baño de sus empleados
El tiempo humano es una mercancía intercambiable
como ya lo había analizado Marx
y así la vida se esfuma
entre el ''deber ser productivo''
para sobrevivir en un sistema enfermo
y el ''querer ser humano''
en los restantes y escurridizos tiempos libres
que nos quedan
Estoy tan feliz de que sea viernes.


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