domingo, 29 de julio de 2012

La llegada de Starbucks a Costa Rica, un acontecimiento interesante para reflexionar


La apertura del primer Starbucks en Costa Rica ha ocasionado algunos acontecimientos interesantes unidas a posteriores acaloradas discusiones que algunos tratan de aminorar, pero que no dejan de ser interesantes para la reflexión. Primero los principales medios de comunicación del país utilizan su poder, para informar sobre la llegada de esta gran cadena a la región centroamerica. Como una especie de publicidad agazapada, informan sobre la inminente llegada, como si esto fuera un gran acontecimiento y tal vez si lo es, a su manera. La gente se siente insultada, engañada, las discusiones en los medios por un lado critican esa visión ingenua de hacer noticia sobre el hecho, otros ven con la llegada de la cadena una especie de confirmación de ser finalmente un país civilizado, otros les dicen que nos vienen a recolonizar, otros les molesta ir a pagar tanto por un café, que al fin y al cabo es producido ahí mismo.
Finalmente cuando abren el local en una de las zonas más “artificiales” y pudientes de la ciudad, unas 30 personas hicieron fila desde las 4am para tomarse un café. La noticia en el principal periódico del país, el que le hizo publicidad continua a la empresa, recibió 170 comentarios, donde cada uno pone su punto de vista. Blogs, y comentarios en Facebook, una mayoría indignada, avergonzada, con pena ajena, otros analizando el por qué de tanto alboroto, otros minimizando el hecho, otros dicen que en otros países han habido filas más grandes, otros argumenta que de que no es ni la primera ni la última cadena transnacional de comidas en el país.

¿Porque tanta indignación? Unos porque les parece una actitud vende patrias, porque el café es en un porcentaje alto producido en CR, pero en el precio final vendido muy caro en comparación con lo que cuesta en otras cafeterías y soditas, o aún, no se compara con el café chorreado en casa o de sodita campesina en las zonas rurales. Por que el negocio no es nuestro, por que es que una transnacional es la que nos tiene que venir a enseñar como disfrutar del tiempo libre y a enseñarnos a degustar las maravillas que los árabes descubrieron siglos atrás, hay muchas opiniones.

No quiero adentrarme en las discusiones, sino que me parece que parte de esa sensación de vergüenza está a asociado a que el café es un elemento fundador de lo que hoy conocemos como país, y nos duele que tengan que "venir a decirnos" como tomarnos un "yodo", pagando por precios exclusivos. Después de la época colonial, el café es lo que impulsó al país, lo que lo sacó de pobre(era la región más pobre de la Capitanía General de Guatemala) siendo el primer país centroamericano en introducir la planta, propagándose poco a poco a otros países de la región. La economía cafetalera transformó este país, desde las primeras exportaciones, cambiando el uso y distribución de la tierra, la forma de relacionarse, la nueva relación comercial con el mundo(economía agroexportadora con dos océanos), la necesidad de mejorar las rutas que se hacían a puras mulas para evolucionar hacia las carretas, la construcción de puertos y de los ferrocarriles(y la consecuente importación de mano de obra, principalmente del Caribe, y la formación de la ciudad de Limón, y por otro lado la introducción del banano, cediéndole casi que todo el caribe a Meinor Keith, para la realización y culminación del ferrocarril con la explotación y las miles de muertes de trabajadores durante su construcción, convirtiéndose luego poco a poco toda centroamérica en una república bananera y todos los cambios económicos, políticos, socio-culturales que esto significa, etc),
Se impulsó la siembra y  la colonización de tierras, surgió la formación de una oligarquía cafetalera(que sigue hasta el día de hoy teniendo mucho poder), parlelamente surge una pequeña economía familiar cafetalera, la pequeña parcela familiar, se incrementa la compra de otros bienes gracias a la venta de este grano(exportación-importación), surge el carácter igualitario del tico y muchos elementos desencadentantes de cada aspecto. El Teatro Nacional es sin duda un símbolo de esa época.

Si leemos la historia del café en Costa Rica del Icafé, vemos que evidentemente habla de como se introdujo, las personas que tuvieron un impacto en llevar adelante esta nueva economía de pequeños y grandes productores, las mejoras técnicas en los beneficios y demás, pero nunca se habla de como fue la relación del café en cuanto al consumo local.(Seguamente hay relatos y estudios sobre el tema).

Las grandes cafeterías estaban en Viena, Paris, Londres, y Europa en general, donde el café se había arraigado en los hábitos de consumo y su demanda crecía a pasos enormes desde 1624, cuando se establece la primera cafetería en Venecia. Pero para eso, el café tiene una larga historia que se inicia en las cercanías de Etiopía para luego extenderse en los países árabes, existiendo cafeterías en la Meca desde 1511 y en el Cairo desde 1532, o en Constantinopla, hoy Istambul(entre 1475 o 1550). Además de haber pasado por restricciones, prohibiciones y problemas para su aceptación final, el café y las cafeterías de europa se constituyeron como centro de encuentro de científicos, intelectuales y artistas, de pensamiento y desarrollo de una rica vida cultural. La cadena de cafés agarró todos esos conceptos y los hizo negocio a gran escala.

No es raro que en Costa Rica o en el resto de centroamérica, la cafetería como institución no se haya desarrollado como el punto del negocio, ni se hayan inventado las máquinas para preparar la bebida, ni se haya desarrollado el gusto catador o de las posibles variaciones de preparación de esta bebida. Somos felices con nuestro café chorreado en la casa, que a un italiano le parecerá un agua chacha. No olvidemos que todo país que se convierte en agroexportador, introduce nuevas pautas de consumo, generalmente se consume lo que sobra o lo que no se pudo exportar, otros aceptan sin chistar el café instantáneo(en Guatemala ofrecían por todo lado este tipo de café). No es como en los países vinícolas que se desarrolló una cultura de catar, de ser expertos. Somos expertos en la siembra, cosecha y procesado, o tostado hasta el empaquetado y recuerdo que incluso cuando entré a la U, el Icafé tenía una campaña de regalar café en la entrada de la U, para promover nuevas formas de tomar café. En vista de que siempre fuimos los productores del grano, y no los encargados del concepto de negocio final, que es el que al final termina sacándole la verdadera ganancia, la llegada de Starbucks es como un hito, dentro de la historia como país cafetalero. Ya nuestra economía no se basa en la exportación del café, nos hemos diversificado, ahora producimos microchips, (nunca la computadora completa!!!) pero no hace tanto el café era todavía el motor de toda la economía. Hay cambios, nuevas formas de enfocar el negocio, se traen maquinas para extraerle toda la escencia al grano que encarencen el producto final y se puede convertir en un pequeño negocio. Se produce café orgánico o gourmet para un mercado creciente bio y exigente de las metrópolis, y el país ha virado hacia una economía de servicios, turismo y claro también los postres de siempre, banano, piña, y otros.

Nunca recogí un grano de café. Pero se que antes e incluso cuando yo era niña en los 80´s gran parte de la población rural iba a recoger café, incluso dicen que daban días libres en las escuelas para que todos participaran de la recogida. Hoy día, se importa mano de obra para la recogida, e  incluso, es posible que algunos de los que hiciero fila para tomarse un café en la cadena de cafés, no pueda reconocer la planta de café si la viera entre una serie de arbustos. Ni que decir del mítico billete de 5 colones, alegoría de la cultura cafetalera del entonces país agroexportador más feliz del mundo, basado en el mural "Alegoría del café" que adorma los techos del Teatro Nacional.


La primerva vez que escuché hablar de Starbucks, fué en una exposición de arte, que recogía videos e imágenes de diferentes protestas frentes a Starbucks por los pésimos salarios que le dan a sus trabajadores mientras que los precios de los cafés están por las nubes, o por sus políticas anti-sindicales, entre otras cosas. Aquí en Berlín los he visto, pero nunca han significado nada en mi vida, pero luego me enteré de todo el burumbún que le estaban haciendo en Costa Rica, y me pareció interesante todo el asunto.
Hace pocos años, las pocas cafeterías al estilo “cafetería” que se podían encontrar en San José eran unas pocas, la del Teatro Nacional o Giacometti, Spoon(no se cuales más) o las que estaban en los alrededores de la UCR y claro, evidentemente la de las soditas servidos en vaso que un se quema los dedos y todo, ojalá con 5 o 10 cucharadas de azucar que recuerdan más a un agua dulce que a un café.

Con la apertura de los malls, y centros comerciales en los 90´s, empezaron a surgir más la idea de las cafeterías. Aquí lo interesante con la llegada de los malls, es que mientras los josefinos perdían los espacios públicos, por la guetización en las afueras de la ciudad, surgían estos espacios privados con sensación de públicos, que ofrecen seguridad y la sensación de poder "flanear" mientras se ven tiendas y otros. Tal vez lo que extrañan muchos que han viajado, es justamente eso, es esa especie de sentimiento encontrado de venir de un país cafetalero, donde el café tico está en las mejores cafeterías del mundo, pero el que no se haya implementado el disfrute del café en los espacios llamados cafeterías expuestos a los espacios públicos. Pasar un rato con amigos, leer, discutir, debatir, ver pasar la gente, etc. Yo misma que he escuchado miles de historias de los cafés y cafetines de Buenos Aires y puedo decir que envidiaba “esa vida” cultural que se podía reunir alrededor de una mesa de café, si voy a esa ciudad, parte de lo que no me puedo perder es ir a ver la vida de los cafés.
 Pues aunque ya hay algunos cafeterías en centros comerciales y otros sitios contados, me parece que el encuentro social, de discusión, debates o de "hablar paja" en CR están tradicionalemnte más alrededor del alcohol(la cantina, el bar). Pareciera que la llegada de Starbucks viene a cerrar simbólicamente esa falta de espacios tan añorados por parte del país productor(y de los que no disfrutan tanto del alcohol), al que le llegan tarde la delicias de lo que lo forjó y le cambió totalmente la estructura como país en todos los sentidos.

Aún así sería interesante realizar un estudio, o en la de menos ya existe, sobre las prácticas asociadas a los ticos en relación con el café, que en mi experiencia están más asociadas con el café hecho en casa y conversaciones con amigos y familiares(lo usaron en algunas campañas de publicidad), con el desayuno, a media mañana, o a la "hora del café" por la tarde,  o en alguna sodita. Los cafés en las instituciones o grandes comedores con percolador (rechinado), la introducción del coffemaker o la inclusión de las chorreadoras por parte de algunos restaurantes con miras turísticas, que llevaron la bolsita chorreadora a la misma mesa de los comensales.
Hacia mitades de los 90´s entrados los años 2000, recuerdo haber empezado a ir a tomar café a algunos de los pocos cafés que habían, fijo a las soditas, o en la mismos alrededores de la UCR(café rechinado con leche). Para finales de los 90´s creo que inlcuso McDonalds(a esos nunca fui) implementó salitas para café, así como los restaurantes italianos u otros que ofrecían expresos y cosas así. Algunas amigas viajadas me hablaban del capuchino, pero yo no estaba dispuesta a pagar 500-600 colones por un café, (menos si me tomaba uno a dos a diario por las mugrosas calles universitarias), con el de 150 colones asquerosamente rechinado, estaba más que contenta. Algunas ya tenían su Moca, o moka, y rechazaban el café "agua chacha" de las soditas. Otros no cambiarán por nada del mundo el café chorreado, y ni que decir si está hecho en cocina de leña. Después de probar uno que otro café bien preparado, en comparación con el café rechinado, evidentemente el paladar pide otra cosa. Aún así en mi caso, para uso casero tengo mi bolsita chorreadorea, el máximo símbolo visible de mi costarriqueñidad en el extranjero.
También recuerdo cuando mi papá se compró el primer aparatillo para hacer expresos, me pareció pretencioso, la máquina la usó un tiempo, se jodió y creo que volvió al café chorreado, pero ahora tiene la maquinita para molerlo. Era una época en la que creo se venía gestando la vergüenza de haber sido solo productores y no consumidores finos.
También se podría estudiar el uso del café en otros contextos, como los rezos, las velas, acompañadas de empanaditas o bizcochos. O los "Tés del Barrio" que en mi barrio eran todas las señoras que se reunían de vez en cuando para conversar, y no se si lo que más tomaban era café, o té, pero supongo que más café.  O expresiones tipo, la pausa del café, la hora del café.
Más allá de lo que se haya dicho de los 30 gatos que madrugaron por un café, lo que queda en evidencia, es que algunos ticos que han viajado o que han probado otras cosas, ya no se conforman con un café chorreado o con el café con "sangre de toro"(mitos sobre algunos cafés populares renegrido), o el rechinado, o el ralo, y que están dispuestos a ir a sentarse y matizar un rato con amigos o con su laptop a un lugar que brinde un espacio relajado, fuera del contexto familiar o casero. También quedó en evidencia de como los medios de comunicación pueden hacerle publicidad "gratis" a una cadena transnacional.
Creo que los acontecimientos de esa llegada se volvieron a mi parecer grandes por todo esto y más. Si alguien quiere agregar algo más, o un comentario que enriquezca la discusión, pues adelante.
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