sábado, 2 de abril de 2011

A tres años en esta ciudad....Mejor? o más miedos que esperanzas?

A tres años de estar en Berlin. El otro día vi a una de las personas que conocí recién llegada, creo que el primer o segundo día de haber llegado a la ciudad. Siendo un extraño pero amigo de mi pareja me dio una bienvenida que nunca olvidaré, una cena fantástica. En tres años lo habré visto unas 4 o 5 veces. Por una extraña razón siempre le cuento a simples rasgos como va todo. Esta vez le dije, voy a cumplir ya 3 años de estar aquí. Después hablamos que el invierno no había sido tan duro como otros años entre otras cosas, y terminó diciendome que ya era una berliner.
Y si, podría decir que después de tres años, esa sensación de planta sin maceta se ha ido diluyendo, y el espacio vital que he construído a mi alrededor para sentirme más en casa ha hecho que hoy pueda decir que las cosas que al principio me molestaban, o me daban simple mareo o vértigo o miedos vayan desapareciendo.
Por cierto algo interesante es que no me acordaba de la palabra vértigo,(algo que no sufro de manera concreta, sino abstracta, poética) y busqué en internet "miedo a las alturas", de esa manera me encontré con toda esta lista de fobias y miedos que sufren las personas. Lo que no me imaginé es que existieran tantos miedos y fobias.. en todo caso, algunos me parecieron muy locos, algunos los he llegado a sentir al menos durante un minuto o un microsegundo durante mi estancia en Alemania, otros los he llegado a sentir con más frecuencia. Por supuesto no es que sea una fóbica a todo, de hecho creo que en el fondo(de la piscina)soy valiente. Pero he aquí un juego de palabras y definiciones de ciertas fobias que he sentido como migrante:

Eremiofobia: Miedo a estar solo.
Germanofobia: Miedo a los alemanes.
Glosofobia: Miedo a hablar.
Hadefobia, estigiofobia: Miedo al infierno.
Hipegiafobia, hipengiofobia: Miedo a la responsabilidad.
Lalofobia: Miedo de hablar, especialmente en público.
Lisofobia: Miedo a la locura.
Metatesiofobia: Miedo a los cambios.
Nictohilofobia: Miedo a caminar por el bosque en la noche.
Nostofobia: Miedo a volver al hogar.
Odinofobia: Miedo al dolor.
Ostraconofobia: Miedo a los crustáceos.
Peniafobia : Miedo a la pobreza.
Pteromeranofobia: Miedo a volar.
Soteriofobia: Miedo a la dependencia de otras personas.
Tapefobia: Miedo a ser enterrado vivo.
Tursifobia: Miedo a los pepinillos.
Sociofobia: Miedo a la sociedad o la gente en general.
Claustrofobia: Fobia a estar encerrado
Cocorafobia: Fobia al fracaso
Kenofobia: Fobia al vacío

Por dicha podría decir, después de 3 años, me siento más en casa, si bien mi vida sigue siendo un caos. Podríamos agregar miedo al caos. Caosfobia. O miedo a no ser integrado. Integrofobia. Miedo al futuro. Futurofobia. Miedo a no ser reconocido. Marginofobia. Miedo a no hablar nunca bien el alemán.(no sé como ponerlo) Miedo a la resignación. Resignofobia. Miedo a perder las esperanzas. Esperanzofobia...enfin...Miedo a no saber si uno está donde uno debería estar. Miedo a pensar que la vida puede ser mucho más de lo que uno se resigna a aceptar. Miedo a hacer trabajos que te destruyen. O miedo al trabajo en general. Laborofobia o trabajofobia o mejor aún trabajuchofobia. Miedo a la burocracia. Burocratofobia. Miedo a la autocensura. Miedo a decir lo que hacés para vivir, aunque en la realidad te presentás como artista. Presentaciónfobia. Miedo a la palabra Looser. Looserofobia.
Miedo a la competitividad. Competitivofobia. Miedo a aceptar que uno no es imprescindible. Miedo a no ser realmente creativo para enfrentar el mundo laboral, es decir el rebuscarse la vida, el ser innovador, o emprendedora. Que sería mejor. Emprendedurofoia o innovafobia. Pónganle el nombre que quieran.
¿Muchos miedos no? Los acepto, los vivo y los escribo. Estos temores salen  a veces con más intensidad a veces con menos, en todo caso, no es para nada fácil construirse una vida en un lugar, una ciudad o un país nuevo. Sino que lo diga Gaspar Hauser o Stroszek personajes claves de la filmografía de Herzog. Eso si, como dice Mariangeles en el blog berlunes, hay que ganarse el derecho de piso. Talvez en ese sentido 3 años es mejor que uno, uno ya no resiente tanto el invierno,(es más ya no me quejo nunca del clima, ni siquiera para mi misma, lo acepto) ni cosas que al principio eran difíciles de digerir pero que son las vivencias de quienes viven una vida nueva, y no del lugar en si.
En otro momento haré otros recuentos y análisis. Por el momento los dejo por un mes, pues me voy a visitar a mi familia del otro lado del océano. Feliz Primavera.

 Foto. Cuadro de maluigi de hace alguuuuuuunos años.

7 comentarios:

Carolina Proaño Wexman dijo...

Me encantó. Podriamos crear un grupo de autoayuda. "Hola, me llamo Carolina y le tengo miedo al futuro"- "HOLA CAROLINAAAA"- Clap clap clap.

Maria Rapela dijo...

Hola Carolina,
yo haría un grupo para superar el miedo a los crustáceos o a los pepinillos, pues de los otros creo que ya hay bastante escrito. Saludos

El Compadre dijo...

Wow.
En serio el idioma es una forma de existir.
¿Hablar o no hablar?
¿compartir o estar solo?

Hace años creía ilusamente que podría alguna vez visitar Alemania y aprender alemán. Pero hace una semana Mark Twain me contó que la vida era muy corta para aprender alemán, que solo los muertos deberían estudiarlo, pues solo ellos tienen tanto tiempo.

No imagina uno lo que sienten aquí en CR los que no hablan español, los que no se deslizan en el zacatal de una pachucada cartaginesa. Los que no agarran la metralla de refranes en guanacasteco, los que no pueden decir ni una sola frase con el tono, volumen y acento que la cultura necesita para hacerse ver.

Al menos estás en Berlin. y no en otra parte, con menos expats.

Mi pregunta hacia adentro siempre es:
¿Adonde querés morir?
¿Por quién, o por qué estás dispuesto a morir?

Cada minuto invertido en la vida, se lo empeñás a la muerte. Lo peligroso creer en otra vida, es que le tomamos menos rigurosidad a ésta que tenemos. Esta preciosa existencia. Esta preciosa oportunidad de ver la luz antes de volver al olvido.

Maria Rapela dijo...

Hola Compadre
En todo después de toda esta experiencia, algo queda muy claro, una cosa es visitar y otra es vivir en un lugar. Para vivir en un lugar lo mejor es aprender la lengua local, para visitar no es tan necesario. Aquí cualquiera que venga se la juega con el inglés. Ahora aprenderlo esos son otros cien pesos. Creo que debería haber leído el libro de Mark Twain antes de mudarme. Pero la vida a veces te lleva por los caminos más difíciles...como si ya de por si no fuera complicada la vida...

Por cierto, las preguntas que hacés, no me quedó claro si son para mi, o son preguntas genéricas que te hacés a vos mismo? Me quito el tiro, creo que te las tenés que responder vos mismo.

Respecto a las reflexiones finales, me parecen muy buenas.

Maria Rapela dijo...

por cierto, espero poder algún día hablar alemán, y decir con orgullo que lo logré en vida...jajaj saludos

Unknown dijo...

las preguntas son para mi.
gracias por contestar y mantener el blog.
no lo visito mucho, pero lo leo entero.

un abrazo.
tal vez nos veremos en Berlin, en esta vida.

Maria Rapela dijo...

nombres Compadre Lucas, la dicha es que pasés y comentés..y al menos de manera cibernética sigamos conectados...talvez nos vemremos en Berlin, talvez en Playas del Coco, en algún café de chepe...café que nunca tuvimos...saludos

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